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domingo, 6 de mayo de 2012

COMENTARIO DE LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO DE DELACROIX




ENCUADRE:

Título: La libertad guiando al pueblo. Museo del Louvre. París.
Autor: Eugene Delacroix.
Género: Pintura al óleo sobre lienzo (260 x 325 cm.).
Cronología: 1830.
Estilo: Arte Romántico. Francia.
Otras obras del autor: La matanza de Quíos; Mujeres de Argel; La muerte de Sardanápalo o La barca de Dante.


ANÁLISIS:

El lienzo representa una escena de las famosas tres jornadas de julio de 1830, en la que el pueblo de París levantó en barricadas, frente al aboslutismo del rey Carlos X, que quería sumprimir la libertad de prensa. Por tanto, estamos ante un acontecimiento histórico, la Revolución de 1830, donde se enfrentan dos ideologías enfrentadas: el absolutismo frente al liberalismo. El pintor es testito directo de los hechos, tomando partido por la revolución libera. Los disturbios iniciales se convirtieron en un levantamiento que desembocó en una revolución seguida por ciudadanos enojados de todas las clases sociales. No existió un único cabecilla. Por eso Delacroix representa a la Libertad (con la bandera tricolor francesa en la mano) como símbolo del levantamiento guía que conduce al pueblo. Tampoco está representada de una forma abstracta, sino que es una figura alegórica muy sensual y real. Junto a la Libertad, aparecen pintados los representantes de las clases sociales de la época.
Al fondo aparecen brumas y humos de la batalla que diluyen un barrio francés bastante realista. A los pies de la Libertad un moribundo la mira fijamente indicándonos que ha valido la pena morir por ella.

Lo primero que destaca en la composición del lienzo es es carácter asimétrico y la sensación de inestablidad que nos transmite; ello se debe a que el autor no trata de mostrar tranquilidad, sino todo lo contrario: revolución, agitación, incitación a la nación a apoyar el mivimiento liberal; lienzo debe expresar una cierta inquietud, terror y valentía al espectador, a través de triángulos inclinados y numerosas curvas. En general, la composición es piramidal, cuya base son los cuerpos de las personas que yacen en el suelo, culminando en la imagen femenina de la libarta, portadora de la bandera nacional francesa.
La sensación de perspectiva está presente en la obra gracias a los edificios del fondo y a la multitud, que se va alejando y reduciendo en tamaño al fondo del lienzo. Habría que señalar un eje central formado por una línea recta imaginaria formada por tres elementos: bandera, camisa del muerto de la izquierda y vestimenta del herido que se alza frente a la Libertad. En su diario escribe Delacroix "en Rembrandt (y ahí está la perfección) fondo y figura constituyen un todo. El interés está presente dondequiera: nada puede ser aislado".

La luz es expresiva, dramática y compleja, dejando zonas muy oscuras y dándole cierta luminosidad a diversos objetos del lienzo. Es una luz violenta que presta a la escena su atmósfera densa, ya que la luz se convierte en una obsesión para el pintor. La figuras del primer plano aparecen iluminadas por un foco lateral, pero a su vez se recortan a contraluz sobre un fondo encendido, humeante y nuboso, que dota de más inquietud a la composición Pero podemos decir que la luz del cuadro es irreal, ilumina la Libertad con la bandera tricolor, una parte del cuerpo del niño que hay a su lado, al moribundo de la chaqueta azul, al muerto del margen inferior izquierdo y las manos y media del hombre del sombrero de copa; el resto en penumbras. En este caso la luz y el color tienen un objetivo en común: potenciar el movimiento. El ambiente denso es provocado por la pólvora, por ello el fondo está difuminado y no vemos casi las figuras posteriores. El autor utiliza una pincelada suelta donde trata de dar mayor importancia a los colores cálidos. Los colores son empastados y fuertes, con total predominio de la mancha de color sobre el dibujo. En vez del color uniforme y plano prefiere la vibración de tonos diversos combinados con pincelada suelta; las fachadas y los tejados de las casas de la derecha que se yerguen cerca de Nôtre Dame, se resumen en una serie de pequeños toques, y el grupo de soldados no es otra cosa que un conjunto de manchas oscuras, cuya fuerza sugeridora de las formas recuerda a Goya. El rojo y el azul de la bandera, de la vestimenta del herido que se alza delante de la Libertad, y de la camisa del muerto de la izquierda resaltan por encima de todo el predominio de las tonalidades ocres y grises del conjunto, que son los que más espacio ocupan.


El cuadro rebosa movimiento, tanto en las diagonales de la composición como en la propia actitud de los personajes en batalla. El cuadro es puro dinamismo para representar la escena de la muchedumbre enfurecida en armas. Por eso, el espectador está inquieto ya que sabe que o se une a ella, a los revolucionarios, o será arrastrado por aquella. La obra está impregnada de movimiento no solo por los gestos dramáticos de los personajes, y por la composición en diagonales, sino porque los del primer plano avanzan sobre la quietud de los muertos que se encuentran en la base de la composición y todas las formas muestran ondulaciones que ponen de manifiesto la admiración del autor por Rubens. Nos encontramos ante una composición dramática, en la que se ondulan las líneas y las pinceladas de color, en la que los personajes hacen gestos de arenga con un impulso que transmite a los miembros la pasión de de los sentimientos. La admiración de Delacroix por Rubens ("Rubens es extraordinario. ¡Qué fascinante!", escribió) se pone de relieve en esta obra capital. Todas las formas están recorridas por un temblor ondulante, por una especie de terremoto interior. En la figura central se ondula la bandera, el cabello, el cinturón, la tela; el muchacho de su derecha flexiona los brazos, las piernas; la figura del pañuelo, que se incorpora, echa para atrás su cabeza mientras parece caerse; los cuerpos del suelo tienen dobladas las piernas, o el cuello... resulta difícil encontrar una forma recta e imposible percibir una figura estática, o serena, o indiferente. Todo está en tensión revolucionaria.

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